Théâtre Louvois


El edificio fue construido en 1791, bajo el diseño de Alexandre-Théodore Brongniart. La inauguración se realizó el 16 de agosto, con el nombre de Théâtre de Louvois o Théâtre de la rue de Louvois, bajo la dirección de Michel-André Domel. Entre 1794 y 1804 recibiría alternativamente el nombre de Théâtre des Amis de la Patrie, Théâtre Français de la rue de Louvois, Théâtre d’Émulation, Théâtre des Troubadours y Théâtre de l’Impératrice. Durante estos años, en varias ocasiones la sala es utilizada por la compañía el Théâtre de l’Odéon. 
Desde mediados de 1804 la compañía Théâtre-Italien se presentó en el Théâtre Louvois, hasta 1808, en el que el Louvois cierra por órden de Napoleón y la compañía de Théâtre-Italien se muda al Théâtre de L’Odéon. Durante este primer período del Théâtre-Italien en el Louvois, se presentaron operas buffas de Cimarosa y Paisiello, agregando luego las de Ferdinando Paër y Simone Mayr. El teatro comisionó I virtuosi ambulanti a Valentino Fioravanti, que se presentó por primera vez en 1807. De las varias óperas de Mozart que el Théâtre-Italien estrenaría en París, en el Louvois se estrenaría Le Nozze di Figaro en 1807. 
En diciembre de 1807 es adquirido por el estado para ser usado por la Opéra de París como espacio de ensayos y para conciertos, incluyendo algunos de los Concerts Spirituels. 
Tras el cierre en 1808, el Louvois es utilizado como como depósito para la Ópera de París, que en esos momentos está ocupando el Théâtre des Arts, ubicado en frente de la Salle Louvois, en la Rue de Louvois; los dos edificios se comunican a través de un puente de hierro sobre la calle Louvois. Entre 1811 y 1812 se construye un anexo para el guardado de escenografía. 
En 1819, la compañía Théâtre-Italien vuelve al Louvois, hasta 1925. Entre 1819 y 1825 la compañía presentó en el Louvois varios de los estrenos parisinos de Rossini: Il Barbiere di Siviglia (1819), Teorvaldo e Dorliska 1820), Otello (1821) y Tancredi (1822). Sin embargo no todos los estrenos de Rossini realizados por el Théâtre-Italien fueron realizados en la sala del Louvois, que sólo contaba con espacio para 1100 espectadores: algunas de sus óperas fueron tan populares que algunos de los estrenos se realizaron en la Salle Le Peletier, incluyendo La Gazza Ladra (1821), Elisabetta, Regina d’Inghilterra (1822), Mosè in Egitto (1822) y La donna del lago (1824, producida bajo la supervisión del mismo Rossini). 
Eventualmente Rossini viajaría a París el 1ro de agosto de 1824 y se convertiría en director del Théâtre-Italien el 1ro de diciembre, mientras el teatro aún ocupaba la sala del Louvois. Revivió ocho de sus trabajos anteriores, incluyendo Il Barbiere di Sivilglia y Tancredi. Su última ópera italiana, Il Viaggio a Reims, fue estrenada por la compañía el 19 de junio de 1825, pero sin mucho éxito. También produjo la primera ópera de Meyerbeer presentada en París: Il crociato in Egitto, el 25 de septiembre de 1825. El 12 de noviembre la compañía se mudó de la Salle Louvois a la restaurada Salle Favart.
En 1825, el teatro Louvois cierra las puertas. Dos años después, se vacía el teatro de todos los elementos depositados, pero no es sino hasta 1899 que se realiza su demolición.